martes 14 de diciembre de 2010

La firma de Chavez

El 23 de enero es uno de los sitios más interesantes de Caracas. Pasemos por encima de los problemas graves de la clase mas baja de la sociedad, los problemas que son bandera tanto de oficialismo y oposición, dejemos de ver por encima de las lluvias, por debajo de los ranchos, pasemos de ver esta comunidad desde lejos, y veámosla desde lo mas cerca posible, desde la gente.

Lo quieras o no, esta zona tiene más relevancia política que muchos estados del país; ¿no me crees? Cuando comenzó el rollo de la luz (pido disculpas por trivializar uno de los problemas mas graves del país), en el plan de racionamiento estaba contemplado el 23 de enero como una de las zonas que seria tan afectada como las demás, sin embargo a los 5 minutos antes de las 10 de la noche del día que comenzaba el plan de racionamiento del consumo energético, el Presidente Hugo Chávez estaba narrando muy emocionado el juego Caracas-Magallanes ese día en el programa numero 1 de la televisión humorística (sorry chespirito), !La Hojilla, del ocho!.

Dijo de manera muy informal que se suspendía el racionamiento en la zona de la PARROQUIA 23 DE ENERO, así de simple. Esto costó la destitución de un ministro y un cambio entero de la logística del plan que afectó a todo el país. No es de extrañar entonces que en una de esas ocasiones en que caminaba tranquilamente a mi casa uno de estos días llegando de la universidad haya presenciado lo que sucedió aquella tarde.

Como todos los días me bajé en la estación del Metro Agua-Salud que está a unas pocas cuadras del Bloque donde he vivido estos últimos meses, cuando iba a tomar el autobús hasta la casa me encontré con que la vía estaba cerrada y nadie me supo explicar por qué, no le presté mucha atención al asunto y viendo que esta era una de esas extrañas tardes donde el sol estaba brillando decidí irme a pie hasta mi hogar.

Al ir caminando me comencé a percatar de que algo raro estaba sucediendo, guardias nacionales en motos transitaban a lo largo y ancho de la vía, camiones militares estacionados alrededor y lo mas extraño, militares de la guardia de Honor (lo supe al leer sus chalecos) estaban apostados en las terrazas de algunos ranchos que habían en la avenida principal de la Cañada, específicamente frente a una iglesia que funciona de albergue para damnificados, al acercarme a la iglesia, ya que tengo que necesariamente atravesarla para seguir con mi camino, vi una escena particular, dos mujeres ya mayores gritaban como carajitas en un concierto de los Jonas Brothers (o Servando y florentino para los criollos); una sostenía un pañuelo en lo alto y lo besaba diciendo a cada rato:- está bendito!!, esta bendito!!, y la otra le gritaba: viste? ¡Sequé su sudor! desconcertado, seguí caminando hasta que de repente unos tipos barbudos con cámaras de T.V. y acento argentino me empujaron hasta llegar al centro del grupo.

De verdad lo confieso, para ese momento ya estaba asustado, y es que no era solamente la atmosfera de fanatismo Pop-Religioso, sino que al ver a mi alrededor observe que la gente o estaba vestida en pijamas (a las 4 de la tarde) o andaba disfrazada de militar y todos me observaban de arriba a abajo, no sé si por mi pinta de universitario o mi franela que dice en el pecho MAMARRACHO.

También pude escuchar a gente que oraba dando gracias al señor por estar allí y ver a niños pedir helados y golosinas a sus padres como en los circos, en la entrada del albergue mas militares y civiles vestidos de rojo formaban una especie de circulo protector y en ese momento como si se tratara de un escuadrón anti-bombas mandan a meter a un heladero (sí, a un heladero con carrito y todo) al interior del albergue, espero unos cuantos minutos y de repente precedido de un montón de militares aparece el Creador del alboroto, el mismísimo Presidente de la Republica Bolivariana de Venezuela, Teniente Coronel, Hugo R. Chávez. (¡Más nada! )

No entiendo la vaina, a medida que me acerco, me percato de que el tipo es de mi tamaño (como 1.67) pero todo el mundo parece agacharse en su presencia.

Pero es innegable, lo amas o lo odias, no importa, el tipo es un Rock Star, y es que la gente se le acerca, lo toca, lo besan hombres y mujeres sin distinción de ningún tipo, y le entregan desde carpetas hasta regalos de diversa índole. A todas estas los tipos barbudos me empujan tanto que quedo enfrente del hombre y, sin pensarlo dos veces lo primero que se me ocurre es, condicionado por la muchedumbre que le entregaba cosas como estaba, darle yo también algo para que firmara. Reviso mi bolso y lo único que cargo que sirva para eso son dos cosas: una es el libro que ando leyendo; Las Aventuras de Tom Sawyer, de Mark Twain y lo otro es mi análisis de 17 paginas sobre el libro de George Orwell, 1984.

Inmediatamente pienso dos cosas, Mark Twain y Hugo Chávez no tienen mucho en común (a lo mejor en la infancia que siempre relata se parecía al pequeño Tom) pero igual no quiero dañar el libro que no es mío, y luego, a lo mejor Chávez si pega mas con Orwell desde cierto punto de vista (quien me diga lo contrario por favor léase el libro). Total que saco el trabajo, (en el que saque 18 XD), y se lo extiendo, el hombre sin fijarse estampa su firma, me saluda y continua su camino como si nada, yo de repente me quedo en el sitio y es que me acordé de una escena similar que vi en una película, me explico: en La Ultima Cruzada de George Lucas, Indiana Jones presencia la quema de libros de los Nazis en Berlín disfrazado de oficial alemán, en ese momento sin darse cuenta se tropieza con el mismísimo Adolfo Hitler, Indiana se queda frío, (como cualquiera que haya visto al führer en persona) y sin darse cuenta, carga el diario de su padre, un libro, en las manos justo frente a la nariz de Hitler, este, con cara de pastor alemán sin comer le arranca el libro, se lo autografía y se lo pega en el pecho continuando su camino, dejando al héroe arqueólogo soltando un suspiro de alivio, al igual que la audiencia.

No es por nada, pero yo en ese momento, al darme cuenta de mi hazaña, mas que tener ganas de buscar el santo grial, tenia ganas de tomarme una curda y salir corriendo de ahí, no sin antes pensar como dice mi querido amigo Dorvax: “esos son los momentos en que uno dice: ¡maldita sea no tengo una cámara!

Vekcer del Corazón Verde

1 comentarios:

OmarHL dijo...

primero que nada te faltó velocidad coño por qué no sacaste una hoja en blanco y que te la firmara al final después redactadas un documento donde te regalaba unos carros o unas casas

Publicar un comentario en la entrada

 


Design by: Dorvax for Ezquizoofrenia
Copyleft 2009
_______________

Esquizoofrenia es un colectivo, Libre y Organizado, y como tal respetamos el criterio de cada persona. El grupo de Autores de Esquizoofrenia trabaja de forma interdependiente, por lo cual la opinión y/o posición respecto a un tema no representa a todo el colectivo (a menos que se especifique) sino un discernimiento personal.

Esquizoofrenia, ni su representante, se hacen responsables por lo publicado por los autores, siendo las opiniones responsabilidad directa de quién la publique. Tampoco somos responsables de lo que los lectores hagan o digan con dicha información. Solo pedimos que al utilizar el contenido del Blog hagan referencia a nuestra dirección y nos den el crédito que merecemos, así como nosotros lo hacemos con las referencias que tomamos prestadas.

Contenido 100% Libre con solo citar la fuente.